Del desfile a la villa.
En la costa de Marbella, una villa toma forma dentro de una promoción inmobiliaria donde cada decisión responde al mismo nivel de exigencia que el del mundo de la alta costura. El estudio de cocinas, encargado de desarrollar este espacio clave dentro del proyecto, necesitaba imágenes capaces de anticipar con precisión el resultado final y sostener el valor de su propuesta frente al cliente.
La cocina de la villa principal se convierte en el eje de esa visión. El acero inoxidable, el cristal mate y el terrazo construyen un equilibrio sobrio y sofisticado. En su núcleo, el bar introduce un gesto tecnológico y exclusivo que condensa el carácter del proyecto.
Ese mismo lenguaje se traslada, en un registro más íntimo, al bar del garaje. Situado entre la bodega y el garaje de lujo, el espacio se construye a partir de materiales contundentes como el metal cepillado y el hormigón pulido, donde la iluminación integrada deja de ser funcional para convertirse en atmósfera.
En el contexto de una promoción en desarrollo, estas imágenes no solo representan un diseño: lo hacen comprensible, deseable y tangible antes de existir. Nuestro papel fue traducir con precisión la propuesta del estudio de cocinas en una herramienta capaz de acompañar la comercialización del proyecto desde sus primeras fases.
Porque, en este tipo de proyectos, vender empieza mucho antes de construir.
#Interiorismo
"Este proyecto era como una pieza de moda: costuras precisas, hecho a medida para adaptarse al usuario."